sábado, 18 de septiembre de 2010

Las palabras que te hacen vibrar

Os dejo aquí uno de los textos que aunque lea mil veces no me deja de emocionar. Es, ni más ni menos, que uno de los capítulos de Rayuela de Julio Cortázar. Escuché por casualidad a una mujer recitarlo y desde entonces cada cierto tiempo acudo a él para recrearme en las ideas, para dejarme llevar por la magia de las palabras.

Aquí os lo dejo para que lo leáis, despacito...

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por dejado de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.

¿Os ha gustado?



Para acompañar estas palabras he elegido esta escultura de Rodin que tuvimos la suerte de ver de cerca en nuestro viaje a Paris. En ella se recoge la fuerza, el deseo, la pasión y la belleza que Cortazar da con las palabras.

1 comentario: